Juana María Sancho Gil, en su texto, recoge las diferentes concepciones y posiciones que puede haber con respecto a la tecnología. Son dos y las presentamos a continuación, para que queden más claras las diferencias que hay entre ambas:
La visión
débil de la tecnología dice que es un instrumento ideológico, social y
políticamente neutral. Los científicos y aquellos que la desarrollan apuntan
que ellos no responden al mal uso de estas, que eso depende de cada cual. Esto
es lo que nos venden para que entendamos la tecnología.
Distingue
entre el saber y el hacer (no siempre que sabemos acerca de algo actuamos para
ello), entre la teoría y la práctica, entre la ciencia pura y la tecnología.
La visión
fuerte de la tecnología es aquella que abarca todas las formas de hacer,
decisiones y actuaciones que implican la transformación social. No sólo están
orientadas a interpretar el mundo, sino que intentan cambiarlo.
Una de
las diferencias que vemos entre la visión fuerte y la débil es que la visión
débil dice que las tecnologías están creadas para el uso de todos los
ciudadanos por igual, para responder a sus necesidades y para ofrecer a todas
las personas por igual su utilidad, y, al contrario, la visión fuerte defiende
que la tecnología y las políticas de investigación se desarrollan por parte de
las grandes corporaciones, tratando, por lo tanto, de cubrir sus necesidades e
intereses.
Esta
visión defiende firmemente, a diferencia de la visión débil, que el desarrollo
de la tecnología no es neutro, ni mucho menos.
En
nuestra opinión es esta última concepción de la tecnología la que realmente
define el desarrollo de la misma. Es la que plasma la realidad como es.
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